Margen de maniobra
“La dinámica ahora es muy positiva. Estamos bien, pero tenemos los mismos puntos que el primer equipo en descenso y todavía estamos haciendo los deberes de la primera vuelta”, ha asegurado hoy César Cruchaga. Su tocayo Azpilicueta recordaba ayer que este domingo, incluso con un buen resultado como un empate en Santander, Osasuna puede estar otra vez entre los tres últimos.
Asumir esa realidad, que la experiencia acredita que es uno de los aspectos que más desgasta a todos los vestuarios que se ven implicados en la pelea por la permanencia, es el primer paso para salir del atolladero. Eso y, posiblemente, un poco de perspectiva sobre lo que está sucediendo.
Hablamos, esta vez, de números. Y antes que nada, como nos han enseñado los bancos –aprendamos de los que saben; hoy socorremos a los culpables con el mismo dinero, el nuestro, con el que se han forrado; eso sí que tiene mérito- para todo lo que sigue vale eso de ‘rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras’.
Vamos con ello.
Osasuna ha aguantado el tirón. Incluso, ha logrado sobreponerse a uno de los peores escenarios: una diferencia de siete puntos con respecto a la permanencia al final de la primera vuelta. Hoy las cosas han dado un giro y es posible hablar, con evidencias, de algo más que una sensación que fue lo que quedó de los duelos contra el Real Madrid o el Barcelona. La principal evidencia es la mejor tacada de puntos toda la temporada –once de quince- que ha evitado el desastre.
Mirando hacia atrás, Osasuna ha pasado de sumar 0’66 puntos por partido, en los doce primeros encuentros de Liga –no existió efecto revulsivo; los números en trece jornadas no mienten-, a sumar un punto cada 90 minutos en las siguiente docena de choques. Esa mejora sólo puede explicarse gracias al impulso de los cinco últimos partidos (1,83 puntos por jornada).
Osasuna, cuarto por la cola, es, por tanto y sólo por el momento, quien marca el ritmo de la permanencia. Y ésta se traduce en 38 puntos a final de temporada. 38 puntos que hay quien ya se ha atrevido a anticipar como suficientes para salvar la categoría.
No está mal, creo. Aunque también creo que sería mejor ponerse en lo peor. O lo que es lo mismo, trabajar pensando que van a hacer falta más; hasta cinco más como mínimo (1,13 por jornada).
En todo caso, el promedio de un punto por jornada alcanzado encierra algo que me parece más jugoso.
El actual ritmo de puntuación, de Osasuna y de sus rivales, porque todo depende de lo que aprieten por detrás y aflojen por arriba –Sporting o Recreativo, por ejemplo- significa que bastaría con ganar uno de cada tres partidos para alcanzar el objetivo. A eso yo lo llamaría margen de maniobra.
Cada cual que complete ahora, calendario en mano, sus cálculos.
Por cierto, y haciendo más números, Camacho está a dos jornadas de completar su ‘primera’ vuelta y antes de jugar contra el Racing ha ‘sumado’ 21 puntos (1,11 por jornada).
El equipo continúa al borde del descenso, sí; pero esos 21 puntos, en Osasuna es, casi, la mitad del objetivo. Y ya sabemos que en la zona noble del Reyno de Navarra eso de cumplir objetivos cotiza al alza…