Cafe Kutz

Cuaderno en rojo de Rafa Aguilera sobre el C.A. Osasuna

Debates aplazados

Que Osasuna es un organización diferente lo demuestra, por ejemplo, la capacidad que ha desarrollado para aplazar debates y generar consensos cuando las cosas se ponen mal, tirando a muy mal. Ya sabemos que con las cosas de comer, tampoco, se juega. Sucedió la temporada pasada y también la anterior. El riesgo de pérdida de la categoría -lo único que garantiza la viabilidad del club- fue tan evidente que a todos los niveles todo quedó supeditado a la consecución de la permanencia.

Esa es una de las razones por las que entonces y ahora son muchos los que se sienten con derecho a reclamar su parte de la medalla. Y esa es también la razón por la que tantos se sienten llamados a participar en la controversia, esta sí tan inaplazable como sana, que conlleva la apertura del proceso para la elección de presidente del club.

Por cierto, entre los debates aplazados está el del ‘modelo del club’, algo tan amplio que abarca desde el perfil deportivo de Osasuna Promesas, el ámbito territorial y la gestión de la relación con los clubes convenidos, el encaje de la futura ‘Ciudad del Fútbol’ en Tajonar, hasta el papel que deben jugar los socios cuando ‘Osasuna es un club de todos los navarros’. Pero esa es otra historia…

Sigo. Que las cosas en lo deportivo vayan razonablemente bien -lo que no quiere decir que todo esté hecho- animan la polémica. Que el club sea, además, incapaz de manejar su agenda informativa, contribuye a alimentarla.

Todo eso está detrás de la que se ha organizado a cuenta de una decisión tomada, hace meses -tantos como seis- y no anunciada: que Pachi Izco se presentará a una segunda reelección.

Decisión tomada, no anunciada y, por supuesto, previsible porque hace tiempo que Izco no oculta que entre sus razones para desdecirse están todos esos proyectos que en su día definió como estratégicos y que hoy -veremos hasta cuándo- están estancados. Previsible porque la mejoría de las relaciones institucionales del club -promesa electoral de su primer programa- han superado ese ámbito para adentrarse en lo personal.

En ese contexto son asuntos menores que José Antonio Camacho reedite públicamente, otra vez, el compromiso que selló con su presidente; o que una atisbo de solución para la deuda del club con la Hacienda Foral se geste en un mano a mano o bien acabe enmarcándose en un debate genérico sobre el interés que para una sociedad como la navarra tiene el deporte profesional.

Mientras tanto, y a pesar de que el proceso formalmente no se abre hasta mediados del mes que viene, quien se sienta con ganas de sentarse en el palco de El Sadar no debería olvidar que el tiempo no corre, vuela.

Corre porque, salvo que lo que se ventilen sean otros intereses, el primer indicador para que un precandidato mida el tirón entre los socios con derecho a voto -alrededor de 12.000- se llama aval. La barrera: el cinco por ciento, al menos, de los electores; unos 600. Y ahí Izco, capaz de reunir 1.246 que respaldaban su reelección hace cuatro años, ya acreditó que conoce bien los resortes que movilizan a la masa social del club.

2 years ago • Notes • Osasuna,  elecciones,  Izco,  reelección  debate