El punto de inflexión

Hay palabras que de tanto manosearlas les pasa como a los billetes que han tenido demasiado trote: valer, valen lo mismo; pero si puedes, te los quitas de encima.

Uno de esos términos es experiencia. Hoy cualquiera te cuenta que ha vivido una de ellas y espera que te quedes con la boca abierta.

Pero si lo que buscas es algo valioso en una vivencia no basta con que ocurra; debe servir para hacer algo con ella. Del ‘subidón’ del sábado pasado los rojos, por ejemplo, tienen mucho que extraer siguiendo las enseñanzas de Huxley.

De entrada, que aceptarse tal y como uno es pasa por ser, probablemente, la mejor manera de encarar los problemas. Contra el FC Barcelona, el equipo de José Antonio Camacho se mantuvo en pie, hasta el final, y obtuvo su premio.

Lo logró, además, sin renunciar a la identidad que el técnico no sólo defiende sino que pule cada semana. Sí, es un estilo que va a contra el pensamiento único impuesto en la Liga. Los números, efectivamente, acreditan que hay otros equipos que aman más la pelota; nada que objetar.

Sin embargo, fuera del carril, el fútbol ‘políticamente incorrecto’ de Osasuna comienza no sólo ajustarse inteligentemente al potencial de los recursos disponibles -lo que acorta la distancia a la efectividad- sino que está en la misma longitud de onda de la grada.

Pues bien, llegados hasta aquí, parece que el siguiente peldaño es acreditar, en Almería para empezar, que quién puede lo más, puede lo menos.

Si es así, habrá llegado el momento del punto de inflexión.

posted 2 weeks ago | Permatime

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