Pandiani, quién te ha visto...
El pasado verano leía que es posible establecer un vínculo entre el liderazgo y la incomodidad.
El autor sostenía que hoy escasean los líderes porque hay poca gente dispuesta a pasar por las incomodidades que supone guiar a otros.
Lo llamativo era, sin embargo, que no se trataba de un reproche. Al contrario; defendía que la fuerza que transforma en valioso ese liderazgo es precisamente la incomodidad que, además, tiene mucho que ver con otro fenómeno: un líder surge cuando menos se lo espera.
La reflexión avanzaba para llegar a la definición del concepto de liderazgo como un arte que consiste comprender en qué puedes comprometerte para hacer que las cosas ocurran.
Cuando el domingo pasado escuchaba a Carlos Aranda decir que viendo correr a Walter Pandiani con la edad que tiene, le da vergüenza no hacerlo tanto como él pensé en todo lo que había leído en verano.
Pensé en la incomodidad, en lo inesperado, en el alcance del compromiso. Y entendí la conexión de ‘El Rifle’ con la grada. Y con gente como los Veteranos del club que hoy le premian porque se reconocen en el futbolista y reconocen en él algunas de las señas de identidad que les vinculan todavía al club.
Y hasta comprendí como puede mirarse en el charrúa un recién llegado que poco o nada sabe de lo que acertó a dejar atrás -ese es, creo, su mérito- después de su primera temporada en Osasuna para dar el paso y, también él, ponerse al frente.
Quién te ha visto, Pandiani, y quién te ve…
posted 2 months ago | Permatime