Camacho: un año de resultados

A casi todos nos resulta más fácil empezar por la parte más visible de las cosas. Si a ello le sumamos la importancia que tiene el resultado en un deporte mimetizado con la palabra inglesa ‘goal’, es fácil concluir que hablando de fútbol quede poco sitio para valoraciones sobre la manera de hacer las cosas.

Viene a cuento lo anterior porque esta semana tocaba echar una mirada al retrovisor y lo que se sigue viendo en primer plano es la permanencia. Si me apuran, también los 30 puntos de la segunda vuelta. Un logro extraordinario, sin duda.

La continuidad en Primera es lo único que Osasuna debe exigirse; hoy incluso más que ayer, cuando todo había sido ordenado para evitar que un descenso derivara en una catástrofe similar a la de 1994. Resultado es lo que se le demandaba a Camacho y resultado es lo que presentó.

Sin embargo, el año ha dejado cosicas más allá de números y clasificaciones: el compromiso de Pandiani, el rescate de Masoud, perdido de nuevo, o una evolución a contracorriente -para lo que se estila en la Liga- en el tipo de juego. Pero eso no es todo. Hay algo más. Algo que recibió un inesperado impulso gracias a los ‘sucesos de junio’.

“Camacho ha salido reforzado, la plantilla sabe perfectamente quién manda y que el entrenador cuenta con el apoyo total de la directiva”, recordaba esta semana Izco. Y es que el presidente eso, también, lo tiene claro: después de lo sucedido con Ziganda, la recuperación del viejo equilibrio es otro resultado más para la cuenta a la vuelta de 365 días.

posted 2 months ago | Permatime

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