Brecha digital
Fútbol e internet. Probablemente dos de las realidades que, al menos en este lado del mundo, cualquiera identificaría con eso que llaman ‘globalización’; aunque cada una vaya por su camino.
Tanto que, como afirma Genís Roca, experto en lo que las empresas y las instituciones pueden hacer en las redes, entre los usuarios más intensivos -muchos, grandes aficionados- cunde la sensación de que parece que el fútbol no necesita de Internet.
Claro, no lo necesita hasta que, por ejemplo, alguien decide ponerse a prueba probando la seguridad de un web oficial para provocar un pequeño, de momento, terremoto anunciando la rescisión del contrato de dos jugadores.
Que los protagonistas involuntarios de la historia provengan de Irán no es ni mucho menos la nota exótica. Nada de eso.
Quienes hayan seguido lo ocurrido durante el último proceso electoral en la república islámica saben muy bien de la penetración de internet en ese país, superior a la media de la zona. Con un crecimiento anual del 50 por ciento desde 2001, acceden a la Red casi el 35 por ciento de los 70 millones de iraníes. Población que vive los avatares de sus futbolistas en el extranjero… gracias a la Red.
Brecha digital es uno de los conceptos habituales para describir, entre otras, la distancia que separa a los que toman decisiones -gestionan su marca, los derechos de imagen y editan webs oficiales en entornos celosos de su propiedad- y lo que la gente demanda, cada vez más. Entender esa realidad es imprescindible para resolver lo más urgente hoy para Osasuna: la seguridad.
Lo de incorporarla a la estrategia, con todo el potencial que atesora su cada día más importante dimensión social, queda muy lejos. Incluso de alguien como Leo Messi.
LMessi un usuario que por supuesto nada tiene nada que ver con el argentino, cuenta ya con 4.117 followers en Twitter, red donde se intercambian mensajes de no más de 140 caracteres.
Lo mejor de todo: LMessi nunca ha publicado nada.
posted 3 months ago | Permatime