"Se lo llevan y no reparten con nadie"
“Son el elemento de la cadena que se lleva más valor y que no lo reparte con nadie”. El ‘elemento’ es el jugador de fútbol.
La frase es de Ferrán Soriano, vicepresidente económico del FC Barcelona entre 2003 y 2008 corresponsable de la revolución que ha transformado el club catalán en una máquina de ganar títulos y, sobre todo, dinero.
Para lo segundo, uno de los pilares del primer equipo dirigente de Joan Laporta se implicó en una tarea que empezó por analizar minuciosamente la estructura de ingresos y gastos del Barça y su cadena de valor.
De ese análisis nació una sentencia que sirve, por ejemplo, para contestar la pregunta estrella entre los osasunistas desde que la directiva de Pachi Izco traspasó a Javi Martínez por 6 millones de euros: ¿Dónde está el dinero de Raúl García, de David López, de Cuéllar? La respuesta: una gran parte, la mayor, en el vestuario; donde no sólo entran futbolistas…
Por si había alguna duda sobre el destino, este verano nos lo han contado sin tapujos. Ocurrió cuando Juanjo Lorenzo explicó el traspaso de Jaroslav Plasil, el ingreso extraordinario más fuerte de todo este verano: 3,5 millones de euros.
Hoy Fernando Ciordia publica en Diario de Navarra su análisis de los números que la directiva va a presentar a los compromisarios el viernes 25 de setiembre. Sus cuentas, claras: la plantilla de la 2008-2009 salió un 58 por ciento más cara que la que se clasificó para la Liga de Campeones en mayo de 2006.
La supuesta lógica empresarial de un negocio tan particular como el del fútbol -para atraer a mejores jugadores, tienes que pagar más- podría servir para justificar ese incremento. Del mismo modo, cabe pensar que es lógico que la mayor parte de la inversión anual de una empresa se vaya a aquello que es la razón de ser de su negocio…
Hay, sin embargo a mi juicio, otro indicador para valorar cómo se han hecho las cosas: la relación entre ingresos totales del club por temporada y el costo total de todo su personal deportivo, incluidas las amortizaciones si queremos ser precisos.
En la Premier League el número mágico es 55. La UEFA lleva mucho tiempo intentando imponer el suyo -Platini quiere poner freno al desplifarro- y en la Liga de Fútbol Profesional, donde existe una comisión que trabaja en el asunto porque la cosa se ha puesto muy seria, están en el 70.
La cifra, un porcentaje, me suena. Es la que repetía Fermín Ezcurra. Así que si buscas un síntoma, puedes empezar también por ahí.
posted 3 months ago | Permatime