Cafe Kutz

Cuaderno en rojo de Rafa Aguilera sobre el C.A. Osasuna

Sentimiento

No hay feeling. Con tres palabras Pep Guardiola explicó a todo el mundo lo que parecía inexplicable: su decisión de prescindir de Samuel Eto’o.

Al técnico del FC Barcelona le cayeron palos por aquello. Y entre los más contundentes los de quienes, de forma muy razonable, tiraban de los números, apabullantes, del camerunés.

Aquella fue, sin embargo, una decisión en línea con una forma de entender el fútbol; todo el fútbol: de la emoción al resultado. Su propuesta, al menos la que elabora Osasuna, está lejos de la que ejecutan los jugadores que dirige su amigo. Pero en el fondo, José Antonio Camacho comparte con Guardiola la prevalencia de lo emocional. Lo que la estética es para el primero, lo es la intensidad, palabro de moda, para el segundo.

Al final, la emoción; y su gestión. Algo que, de largo, todo el mudo presupone es uno de los puntos fuertes del murciano cuyo aval hoy sin embargo, como el de Eto’o entonces, se queda en los números.

Por eso, porque sí hubo feeling -Tajonar, lleno, una tarde de octubre, ahora hace un año- resulta extraño que aquel futbolista que un día exprimió la banda del Santiago Bernabéu empujado por el aliento de la grada no encuentre la tecla para volver a conectar con un estadio de El Sadar que nunca ha sido exigente, pero que si algo reclama a los suyos es un punto, basta un punto, de pasión.

Esa que, hoy ya no tenemos ningún género de dudas, algunos administran con cuentagotas.

1 year ago • 0 notes • Camacho  El Sadar  Guardiola 

Vivir la excepción

Todo lo malo se pega.

Durante mucho tiempo he creído que lo de las urgencias era cosa de proyectos grandes y orgullos heridos. Llegué incluso a estar convencido de que, instalado en un realismo sin fisuras, el osasunismo era inmune a la ansiedad en la que se instalan los que lo ganan todo antes de que el balón empiece a rodar.

Esa distancia era especie de cordón sanitario. Esta temporada, sin embargo, la sensación es que la brecha que separaba a Osasuna de los clubes y aficiones ‘normales’ se ha recortado.

Tanto como para que ya se palpe el temor a las consecuencias que pueden seguir a la definitiva quiebra de lo único inimitable que tiene el club: la atmósfera de El Sadar.

Es posible que todo se disipe con un par de buenos resultados. Como es posible, también, que alguno caiga en la tentación de creer que todo ha sido una tormenta en un vaso de agua.

Anda, no obstante, Osasuna, sus responsables y el osasunismo  trasteando con algunas de esas cosas que se llaman intangibles por algo.

Y lo están haciendo sin reparar en que el fútbol ha cambiado tanto que lo que toca hoy es aprender a convivir con el carácter excepcional del club; también cuando se trata de gestionar los espacios y los momentos para la crítica.

Ni sociedad anónima apetecible para un ‘inversor’, ni sociedad deportiva con recursos, casi, ilimitados. Por eso para Osasuna la permanencia y, sobre todo, es el algo mucho más importante que un objetivo deportivo.

1 year ago • 1 note • osasuna  crítica  modelo  club 

Reelección: tareas pendientes

La reforma -hay detalles, por cierto, que cuestan muy poco- del estadio de El Sadar; el empujón, grande, que necesitan las instalaciones de Tajonar para
llegar a ser la Ciudad del Fútbol navarro; la remodelación - ¿plan renove?-
para configurar una plantilla que pueda pelear, otra vez, contra las
mejores; traspasar caro, renovar por lo que es justo y contratar barato; la
reestructuración de los que gestionan lo deportivo; una revisión crítica del
modelo de cantera; que siga Camacho; la lucha por un reparto, de verdad
justo, de los derechos de televisión: otra pirueta más para cuadrar números
y así sobrevivir en Primera división entre tanto artista de la
‘cuentabilidad’; una nueva ronda de contactos para que cale que si Osasuna
es de todos alguien debería ver qué hacen por ahí cuando toca mojarse…

No necesariamente todas y no en ese orden, pero seguro que son tareas que
engrosan la lista de asuntos pendientes -algunos, hace tiempo, en marcha-
que debe abordar el próximo presidente de Osasuna en cuanto vuelva a ponerse
al frente del club.

Hay, sin embargo, una tarea más que es cosa, cierto, de
todos: la recuperación del pulso social del club. Y es que, por falta de
alternativa, unas elecciones en doce años es algo que probablemente merezca
la consideración de mal síntoma.

1 year ago • 0 notes • izco  elecciones  reelección 

Cuestión de detalle

En Osasuna, hay asambleas de socios compromisarios en las que sólo se va a refrendar lo que dice la Junta. Por ejemplo, el viernes pasado. Cómo será la cosa que ni siquiera desde la mesa se guardaron las formas.

A lo largo de toda la reunión, y sin que se hubiera producido la votación que daba sentido a la convocatoria, se dejó claro que allí no se tomaban decisiones, que las decisiones ya estaban tomadas.

A simple vista es un detalle, nimio quizá, tratándose de una formalidad. De acuerdo, pero ilustra el poco apego por las formas, incluso en procesos donde éstas son algo más que un símbolo. Anécdota y categoría, sin embargo, se confundieron el martes.

El socio Pachi Izco, en calidad de aspirante a candidato a la presidencia de Osasuna, echó mano de los medios que tiene el club para anunciar que se presenta a la reelección.

Medios que, visto lo visto, quedan a disposición de cualquier otro socio que se proponga idéntico objetivo. ¿O no? En la sala de prensa del estadio de El Sadar, el ya precandidato -los avales, 644, son otra formalidad pero, qué le vamos a hacer, de obligado cumplimiento- eludió hablar de su ‘nuevo’ proyecto. La razón, antes quiere contárselo por escrito a los socios.

¿Se costeará con el dinero de la candidatura que encabeza Izco? ¿Llevará membrete del club? Chocolate del loro, seguro que dirán.

Cuestión de detalle, más bien.

1 year ago • 0 notes 

Regreso a Riazor

Se habló del el elogio que debilita, del empacho de confianza y, cuando José Antonio Camacho se metió en harina, del espíritu competitivo del equipo y su
débil carácter ganador.

Antes, el técnico ya había emitido un diagnóstico
del mismo pelo. Pero, ya se sabe; hay mensajes que no calan cuando no toca. Es lo que pasó cuando, entre turrones; nadie pareció darse por aludido.

Luego, ocurrió lo de la sala de prensa de Riazor, se lió parda en el entorno, y volvimos a comprobar la validez de la ‘Ley termodinámica de Cruchaga’. Recuérdese: “sólo espabilamos cuando nos quema el culo”. Resultado, doce puntos de un tirón.

No sé si la intensidad del calentón puede medirse por la reacción, pero de lo que no hay duda es que la rueda de prensa de A Coruña ha quedado como un oportuno puñetazo en la mesa.

Tan oportuno que de él sigue viviendo el vestuario a quien, por manirroto, le sacan las cuentas. Y los números no engañan. Es más, avisan: de no mediar
una victoria -con o sin buena imagen- este domingo contra el Racing, volverán a darse las condiciones objetivas para que comprobemos si es cierto
el ‘Corolario de Sergio’. Eso de que damos lo mejor cuando peleamos por eludir el descenso.

Claro que, llegados hasta aquí, habrá quién se pregunte si ya puestos no será hora de que alguien decida ‘regresar’ a Riazor.

1 year ago • 0 notes • osasuna  camacho  gol  crisis